jueves, 7 de julio de 2011

FIESTAS Y CELEBRACIONES DEL MES DE JUNIO




En Brasil, el mes de junio se caracteriza por sus fiestas, danzas y comidas típicas,  además de las particularidades de cada región. Son las fiestas juninas, que homenajean a los santos Antonio, Juan y Pedro.
Durante los festejos (conocidos como “arraiá” ou “arraial”) se realizan las cuadrillas (baile tradicional al ritmo de “forró nordestino”) y la boda (pequeña comedia de una boda realizada en ambiente rural). La ornamentación de la fiesta es siempre algo importante: banderines coloreados, ramos de palmeras, hogueras, globos y trajes característicos de las personas de ámbito rural (en nordeste son conocidos como “matutos”, algo así como "pueblerinos").
El Hogar Santa Mónica también tuvo su fiesta, que inició con la boda de Juscicleide y Bernadinho  (Graziene -prof de portugués de las niñas y Carlitos -seminarista OAR). Con mucha gracia y después de muchos follones entre el novio pobre, el padre de la novia, el cura pesetero y el pretendiente rico (que se queda a dos velas), los novios consiguen contraer matrimonio y salen felices con la novia llevada por una carretilla de mano. Enseguida, las demás parejas (seminaristas, niñas y colaboradores) conmemoran la fiesta danzando la cuadrilla.
Las niñas tuvieron que aprender los pasos de la cuadrilla, para eso tuvieron una estupenda profesora en la tía Roberta. La señora Deusa, miembro de la Fraternidad Secular Agustiniano Recoleta, fue la artista que confeccionó los vestidos y trajes de todos los participantes. Luiza fue la coordinadora de la ornamentación, que estaba realmente linda. Educadores, miembros de la Fraternidad, colaboradores… Todos tabajabaron con afinco para que fuera un momento agradable y alegre para todos, sobre todo para las niñas.

Y no paran por ahí las conmemoraciones. En la casa de apoyo del Hogar Santa Mónica en el barrio Carlito Pamplona, el “arraiá” fue conmemorado el último viernes con mucha alegría y fiesta por parte de los niños. Ellos ensayaron con mucha dedicación todos los pasos de las danzas y no se quedaron para atrás  con las vestimentas. Todo con mucho capricho para no decepcionar  a la tía Grazi. Queremos aprovechar para agradecer a Eli (esposa de nuestro casero del LSM -Sr. Ernane-) su colaboración en este centro de apoyo, y a Fr. Pedro, que no se olvidó de registrar ningún momento con su cámara fotográfica.



Durante algo más de un anõ dos de nuestras niñas se han preparado en la vecina parroquia de San Francisco para recibir la Primera Comunión. Llegó el día tan esperado y las dos muy felices, arropadas por amigas y educadores, recibieron el Cuerpo y la Sangre de Jesús. Felicidades.

El último viernes de cada mes es el día de dar gracias a Dios por el don de la vida de los aniversariantes de ese mes. Excepcionalmente, en junio dejamos esa celebración para el primer viernes del mes siguiente. Así que una de las niñas, preocupada, le dijo a Luiza: —Tia, ¿por qué a todo el mundo le hacen una fiesta con muñecos coloreados y a  mí  no? Inmediatamente, Luiza le consoló mostrándole el muñeco  de su fiesta. Como era la primera vez que iba a tener una fiesta así, normal su preocupación, ¿no?
Por lo tanto, el primer viernes de julio preparamos todo con mucho cariño para la fiesta de cumpleaños que comenzó con la Misa de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.
Tres de nuestras educadoras: Cícera, Wilkar y Graziene, forman parte del Apostolado de la Oración y tuvieron la felicidad de renovar la bendición de sus cintas en la Santa Misa. Nuestras felicitaciones para ellas.

Bueno, sólo nos resta agradecer a Dios por estas personas que nos ayudan en el trabajo arduo de  cuidar de las niñas. Es la manera de permanecer en Dios, es decir, de amar siempre. ¿VALE?
Sagrado Corazón de Jesús, en vos confiamos.