domingo, 26 de agosto de 2012

VOLUNTARIOS ARNEDANOS - 7º

Bueno.....y ya casi con las maletas hechas en este maravilloso lugar no dejan de suceder cosas, ayer domingo fue una vez más un intenso día, por la mañana nos invitaron a desayunar a la casa de Tía Marlene, la madre de nuestra Graze,  la mesa estaba repleta, con unos alimentos típicos brasileños,  tapioca bolo, y un montón de cosas más,
Estaba toda la familia, era su día de fiesta y allí estaban todos, brindando su casa y compartiendo ese cariño que derrochaban con nosotros esforzándose al máximo al hablar para que les pudiéramos entender, así     que pasó el tiempo súper rápido,
 Por la tarde acudimos desde el seminario a algo muy particular de fortaleza y es que al ser fiesta de la Virgen, hacen una gran caminada hasta la catedral para coronar a la Virgen, se llama a si porque hay que recorrer  quince kilómetros andando, fue muy pintoresco porque yo creo que nunca había visto tanta gente en la calle, nos decían que es el único día que se puede andar aun siendo de noche, porque la seguridad se ve por las calles con mucha policía. Son casi cuatro horas de caminar y fue muy llamativo cuando continuamente nos iban dando publicidad en principio de la Virgen pero al abrir el panfleto aparecía toda una “estupenda” propaganda electoral, además de encontrarnos con un montón de coches con tremendas pancartas de publicidad para las próximas elecciones en el mes de octubre, me pareció verdaderamente penoso que se aprovechara tanta masificación de gente para hacer campaña política, y paradójico que en primera línea de playa se vean un montón de favelas, una de ellas de una familia de nuestras niñas y ellos haciendo “campaña”
El día de hoy, ya ha empezado con mucha añoranza pensando en nuestra vuelta, las niñas preguntando y con esas caritas diciéndonos que no nos fuéramos......han tenido sus clases de refuerzo y después en la clases de español hemos aprovechado para aprender canciones españolas que esta tarde íbamos a cantar en la fiesta española que teníamos de despedida. Hoy también las hemos acompañado al colegio por última vez, como cada día cantando y riñendo porque todas quieren darnos la mano.

 Ya  a la tarde al llegar del colegio ha ido todo muy rápido....cambiarse y prepararse con esos trajes tan bonitos que trajimos de Arnedo  y que ha hecho que pasáramos nuestra última tarde disfrutando en cada momento y como era fiesta española no podía falta el chocolate y la tortilla de patatas.....!Qué bueno estaba todo!....hemos bailado hasta el “Paquito el chocolatero”, riéndonos un montón, pero al final hemos acabado bailando una música reggae que ellas ponen todos los días y que ellas bailan que yo al mirarlas “me muero de envidia”.....”Vaya que el ritmo nació con ellas”, menos mal que  a Daniele no le va costar a aprender a leer y escribir como a mí el baile porque la pobre  ha puesto todo su empeño en enseñarme a bailar y nada de nada.
 Parece que fue ayer cuando estamos deshaciendo las maletas y ya nos vamos, tristes pero contentas, dejamos a muchos amigos y a unas niñas que no conocíamos pero ya queríamos, y  contentas porque estábamos contentísimas de apoyar este proyecto pero ahora aún mucho más, gracias al Lar Santa Mónica, ha habido, hay y habrá  niñas que con esta terrible lacra a sus espaldas  podrán ver que hay otra forma de vivir humilde, digna pero sobre todo digna, !ojala habría muchos más lares Santa Mónica”, si mejor que no hubiera pero desgraciadamente esta ciudad de Fortaleza los necesita porque hay muchas niñas a las que rescatar. Una vez más me doy cuenta del privilegio y la suerte que tengo al haber compartido con todos ellos, y sé que si Dios me ha puesto en mi Arnedo es porque desde allí quiere que ayude, aquí lo que hemos dado no equilibra la balanza de lo que recibes, aquí el corazón se hace más y más grande con tantos y tantos pequeños momentos vividos, inocentes y llenos de ternura, aquí ellas tienen  lo que nunca debieron perder   tener su niñez.







2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ninguna foto da Tia Cicera??

Misión de Fortaleza dijo...

Hace tres meses que la tía Cicera dejó el projeto Lar Santa Mónica.

Frei Alberto